Matt Ryan esgrimió un argumento convincente para ser el Jugador Más Valioso de la temporada: colocó a los Falcons en la final de la Conferencia Nacional.
El quarterback lanzó para 338 yardas y tres anotaciones, y Atlanta doblegó el sábado 36-20 a los Seahawks de Seattle, en la ronda divisional de los playoffs.
“Me siento bien”, expresó Ryan, quien llegó a este partido con una foja de 1-4 en los playoffs. “Pienso que ejecutamos bien todo tipo de jugadas. No estuvimos perfectos de ningún modo que pueda imaginarse. Cometimos algunos errores, pero la consistencia fue de verdad muy buena durante todo el día. Estoy orgulloso por la forma en que jugamos”.
Después de que los Seahawks anotaron en la primera serie ofensiva del encuentro, la joven defensa de Atlanta logró anular a Russell Wilson y compañía.
Ryan y el productivo ataque de Atlanta se hicieron cargo del resto. El mariscal de campo de Atlanta conectó un pase de siete yardas para que Julio Jones anotara. Hizo lo propio con Tevin Coleman con un envío de 14 yardas. Y con menos de cuatro minutos por disputarse, liquidó a los Seahawks mediante un lanzamiento de tres yardas a Mohamed Sanu, quien estaba en el último rincón de las diagonales.
De inmediato, comenzó a resonar en el graderío del Georgia Dome un coro que pedía para Ryan el premio al Jugador Más Valioso.
En total, ocho jugadores de Atlanta atraparon pases. “Él siguió siendo exactamente el mismo que en la temporada regular”, comentó el entrenador Dan Quinn, quien está en su segundo año con Atlanta y derrotó al equipo del que fue coordinador defensivo.
