La silla de entrenador en la NBA se nota un poco más diversa. La próxima semana, cuando la temporada se ponga en marcha, la liga tendrá a su primer entrenador nacido y formado fuera de Norteamérica y a su primer hispano nombrado de manera permanente.
Existe también la posibilidad de que pronto alguien como Becky Hammon se convierta en la primera mujer en dirigir a un equipo de la NBA.
Los Suns contrataron al serbio Igor Kokoskov. También los Hornets de Charlotte con James Borrego, el primer entrenador hispano.
El puesto de auxiliar que desempeñaba Borrego con los Spurs fue cubierto por Hammon, ascendida por el entrenador de San Antonio Gregg Popovich, luego de un verano en el que fue candidata para tomar las riendas en Milwaukee.
Aparte de emplear a Borrego y Hammon la pasada temporada, su principal auxiliar fue el italiano Ettore Messina. Y Brett Brown dirigió casi dos décadas en Australia antes de que Popovich contratara al actual entrenador de Filadelfia para integrar su cuerpo técnico.
Casi un tercio de la liga cambió de entrenador, abriéndose oportunidades para que exitosos técnicos no tardaran en recalar en nuevos equipos (Mike Budenholzer, Milwaukee; Dwane Casey, Detroit; David Fizdale, Nueva York; Steve Clifford, Orlando).
Varios asistentes recibieron finalmente la oportunidad de dirigir (Kokoskov, Phoenix; Nick Nurse, Toronto; Lloyd Pierce, Atlanta), y surgieron segundas oportunidades para entrenadores.