El irlandés Conor McGregor irrumpió en el circuito de la UFC en 2013 después de su andar en varias ligas independientes de Artes Marciales Mixtas.
La Ultimate Fighting Championship es la mayor empresa de artes marciales mixtas (MMA, en inglés) en el mundo con sede en Las Vegas (Nevada) y carteleras casi todos los fines de semana en varias partes del globo.
El debut de McGregor en la UFC fue un triunfo por TKO sobre Marcus Brimage en el primer round, y sirvió para atizar lo que ha sido su frase preferida: “todo lo que toca mi zurda se destruye”.
Su efervescente ascenso dentro de la empresa que rige el MMA en el mundo tendría su punto más álgido dos años después cuando sorprendió al destronar al entonces campeón pluma de la UFC, José Aldo, con un KO en 14 segundos.
Desde ese momento McGregor (21-3) se erigió como el peleador de moda del circuito y luego de su doble enfrentamiento ante el estadounidense Nate Díaz ya se convertía en el rey del PPV también, promediando más de un millón de ventas por evento.
Dueño de un verso único, el irlandés se ha convertido en un cazador de mentes, al punto que logró llamar la atención de Floyd Mayweather, a quien retó en varias oportunidades en redes sociales. Aunque al principio The Pretty Boy esquivó cualquier provocación aduciendo que “los elefantes no hablan con las hormigas”, poco a poco fue aceptando hablar del tema ante el fenómeno mediático que provocaban las palabras de Conor.
Fue en noviembre de 2016 tras el triunfo de McGregor sobre el campeón ligero Eddy Álvarez en Nueva York, que lo convirtió en el único peleador de la UFC en ostentar dos cinturones simultáneamente, que Mayweather entendió que el irlandés era el único capaz de darle una pelea multimillonaria.
