Rory McIlroy ganó por primera vez esta temporada. Fue una exhibición, pero la victoria fue nada más ni nada menos que ante Tiger Woods.
El norirlandés se apuntó cuatro birdies y un eagle en los últimos siete hoyos en Mission Hills y redondeó una vuelta de 67, seis bajo el par y un golpe menos que Woods.
Fue su segunda victoria seguida ante Woods en este torneo chino.
“Me encantaría poder jugar todos mis torneos en China, donde le puedo ganar a Tiger”, bromeó McIlroy, quien también venció al estadounidense el año pasado en el lago Jinsha, en circunstancias muy diferentes.
Por entonces era el número uno del mundo y estaba en camino de acaparar todos los premios grandes y de firmar un lucrativo contrato con Nike. Esta temporada, en cambio, no estuvo a la altura. Una sola vez peleó un título, que no ganó, y ni siquiera se clasificó para el Campeonato del Tour de la PGA estadounidense.