Estados Unidos dio un paso importante hacia el objetivo de su cuarto título mundial femenino. Y Megan Rapinoe, que marcó un doblete en la victoria contra Francia por 2-1, ayer viernes en París, clasificó a su equipo a semifinales y ganó puntos para ser la mejor jugadora del torneo.
En un partido que para muchos era la final adelantada, en el Parque de los Príncipes, Rapinoe, la veterana delantera de casi 34 años, que había logrado otro doblete en octavos contra España y había protagonizado esta semana una batalla dialéctica a distancia con Donald Trump, volvió a ser la heroína de su selección.
El primero de sus tantos, en el minuto 5, llegó tras una falta a Alex Morgan por la izquierda. Rapinoe lanzó el tiro libre, y el balón se paseó entre las piernas de delanteras y defensas, sin que nadie lo tocara, entrando en la portería.
Las norteamericanas jugarán el martes en semifinales contra Inglaterra, que ganó el jueves a Noruega por 3-0. La otra semifinal saldrá de los de Alemania-Suecia e Italia-Holanda, que se juegan hoy.
