Amanecer del 3 de diciembre de 2015. Otro remezón al fútbol mundial, esta vez tocó Panamá.
Han pasado casi siete meses desde que 14 dirigentes fueron acusados por actos de corrupción en la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA).
La avalancha de cargos, investigaciones y acusaciones no se ha detenido, pese a la renuncia de Joseph Blatter, presidente del máximo organismo de fútbol.
La mañana de ayer jueves, se repitió la historia. La justicia estadounidense asestó otro golpe a la dirigencia que rige el fútbol mundial.
El paraguayo Juan Ángel Napout y el hondureño Alfredo Hawit Banegas, presidentes de la Conmebol y de la Concacaf, respectivamente, fueron detenidos en Zúrich (Suiza).
Fue el preludio para que la fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch, anunciara en conferencia de prensa televisada nuevas acusaciones en contra de 16 altos funcionarios y exdirectivos de la FIFA implicados en el escándalo de corrupción.
Entre ellos se menciona al expresidente de la Federación de Fútbol de Panamá Ariel Alvarado, que estuvo en el cargo entre 2001 y 2011.
“No contentos con secuestrar el deporte más popular del mundo por décadas con ganancias ilícitas, estos acusados trataron de institucionalizar su corrupción para asegurarse de que podían vivir de ella”, dijo Lynch, quien adelantó que muchos de los que cayeron el 27 de mayo pasado aceptaron su culpa.
Entre los que fueron acusados en mayo pasado están el uruguayo Eugenio Figueredo; Nicolás Leoz, de Paraguay; José María Marín, Brasil; Jeffrey Webb, Islas Caimán; Eduardo Lee, de Costa Rica y Julio Rocha, de Nicaragua.
Rocha fue contratado por la FIFA como director de la Oficina de Desarrollo que se encarga de Centroamérica, México, República Dominicana, Cuba y Puerto Rico y sus oficinas estaban ubicadas en Panamá.
Políticos y jueces
También fue acusado Rafael Callejas, expresidente de Honduras (1990-94) y exjerarca de la federación de ese país y Héctor Trujillo, un juez del Tribunal Constitucional de Guatemala y actual secretario general de su federación nacional.
El Gobierno de Honduras anunció que recibió una solicitud de extradición de Estados Unidos contra Callejas, mientras que la fiscal general de Guatemala, Thelma Aldana, dijo que “por supuesto colaboraríamos” con las autoridades estadounidenses.
“Se alega que los acusados y sus conspiradores fueron corruptos al incurrir en actividades como fraude, soborno y lavado de dinero durante dos generaciones”, dijo el fiscal estadounidense Robert Capers, ayer.

cargos y justicia
Los acusados enfrentan 92 cargos en una investigación de 240 páginas aprobada por un jurado de investigación de Brooklyn en Estados Unidos, con una posible condena de 20 años.
En total, los dirigentes del fútbol están acusados de conspirar para solicitar y recibir más de 200 millones de dólares en sobornos y comisiones ilegales a cambio de su apoyo oficial de los ejecutivos de marketing deportivo que accedieron a hacer los pagos ilegales.
Lynch explicó en una conferencia que fue televisada que los nuevos implicados están siendo acusados de fraude electrónico, conspiración de lavado de dinero, entre otros delitos en relación a un plan de 24 años para enriquecerse a través de la corrupción en el fútbol internacional.
Estados Unidos ha emitido las solicitudes de asistencia judicial recíproca que buscan la restricción de los activos localizados en 13 países de todo el mundo.
CITA DE LYNCH
“El mensaje debe ser claro para todos los individuos culpables que permanecen en las sombras, con la esperanza de evadir nuestra investigación: Usted no va a escapar a nuestra justicia”, dijo Lynch.
Lynch agradeció a las autoridades del Gobierno de Suiza por su continua ayuda y la colaboración en esta investigación, y también mencionó a las autoridades en varios otros países, como Brasil y Colombia, por su ayuda también.
Se menciona que los esquemas para las acusaciones van ligados con la solicitud y la recepción de sobornos por parte de funcionarios de fútbol de los ejecutivos de marketing deportivo en relación con la comercialización de los medios de comunicación y los derechos de comercialización asociada con varios partidos de fútbol y torneos.
Lynch no respondió directamente a la acusación de que la pesquisa estadounidense fue motivada porque Estados Unidos perdió ante Catar en la votación del comité ejecutivo para elegir la sede del Mundial de 2022.
También se informó de los planes relacionados con el pago y la recepción de sobornos y comisiones ilegales en relación con patrocinios para la Federación de Fútbol de Brasil, la selección del país anfitrión de la Copa Mundial de 2010, y las elecciones presidenciales de la FIFA 2011.
(Con informes de agencias internacionales)