La cuenta regresiva del tiempo restante de Lionel Messi con Argentina se aceleró en el inicio del Mundial de Rusia.
Tras el empate con Islandia, en el que el astro malogró un penal, un triunfo hoy sobre Croacia debe ajustar al equipo austral a su ritmo natural.
Messi, con la casaca albiceleste, no ha dado vueltas olímpicas. El delantero comentó que Rusia marcaría su despedida del seleccionado si no levanta la Copa. Argentina debe clasificarse en el Grupo D, lo cual se daba por descontado al inicio del Mundial.
Pero los albicelestes empataron con un rival que se suponía el más débil de la zona, y ello los obliga a una victoria sobre Croacia para evitar el riesgo de la eliminación.
Algo preocupa más a los argentinos que el desempeño del equipo del técnico Jorge Sampaoli: el ánimo del 10. El penal fallido fue una daga a su confianza.
“Me siento responsable”, admitió el máximo artillero en la historia del seleccionado argentino, con 64 tantos, a la salida del vestuario el sábado tras el empate con Islandia.
