El mexicano Leo Santa Cruz retuvo su título pluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) al vencer por decisión unánime a su compatriota Abner Mares, en pelea revancha efectuada en Los Ángeles.
Las tarjetas de los jueces dieron ganador a Santa Cruz 115-113, 116-112 y 117-111.
Ambos púgiles tomaron las cosas en donde la dejaron en el primer combate, ganado por Santa Cruz, al buscar el cuerpo cuerpo desde el principio, conectándose combinaciones mutuas.
En el tercer asalto, después de los anteriores muy reñidos, Santa Cruz conectó quizás el mejor golpe del round, una izquierda a la cara de Mares que lo sacudió.
El sexto asalto vio los roles invertidos al round anterior, en donde Mares fue más agresivo que su rival y buscó acomodar un golpe que pusiera el combate a su favor.
En el séptimo, Santa Cruz le entró con más combinaciones a Mares.
Crawford castiga a Horn y se corona campeón welter de la OMB
El invicto Terence Crawford castigó al australiano Jeff Horn en su camino a un nocaut técnico en el noveno asalto para coronarse campeón en la categoría welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).
El estadounidense, extitular indiscutible del título mundial superligero, superó al australiano que defendía el título que obtuvo al dar una gran sorpresa al vencer a Manny Pacquiao en julio del año pasado en Brisbane.
Horn defendió en diciembre su cinturón al derrotar por nocaut técnico a Gary Corcoran, pero en esta jornada fue dominado por Crawford todo el tiempo en el combate pactado en el Grand Garden Arena en Las Vegas.
Crawford, que mejoró su récord a 33-0 con 24 nocauts, golpeó a Horn durante ocho asaltos, derribándolo en el noveno con una lluvia de golpes. Horn superó el conteo, pero Crawford desató otro bombardeo y el árbitro Robert Byrd suspendió el combate a los 2:33 minutos de la novena ronda. Con la victoria, Crawford reclamó un título mundial en una tercera división.
Crawford derrotó a Julius Indongo en agosto pasado para convertirse en el campeón mundial indiscutido de los superligeros.
Crawford, excampeón mundial de peso ligero de la OMB, subió al peso welter de manera impresionante.
El australiano presenta ahora un balance de 18-1 con un empate y 12 nocauts.
Usando su velocidad y sus habilidades para cambiar las posturas con buenos resultados, Crawford lanzó sus golpes casi a voluntad.
