La historia volvió a repetirse en el Clásico Mundial de Béisbol.
Justo como le había ocurrido en cada uno de los tres torneos anteriores, México perdió su primer partido y ahora tendrá que remar contracorriente para conseguir salir con vida del grupo D.
México dejó ir una ventaja de cuatro carreras en la novena entrada, cayó el jueves 10-9 ante Italia y ahora se jugará la vida a partir del sábado cuando enfrente al poderoso Puerto Rico, y luego ante el no menos temible Venezuela.
“Cómo no, aún creo que cualquiera puede ganar”, dijo un optimista Édgar González, mánager de la novena mexicana. “Si seguimos jugando como jugamos, siento que podemos ganar”.
En dos de los tres últimos Clásicos Mundiales, los mexicanos lograron ponerse de pie y avanzar a la segunda ronda.
“Esto ya pasó, es un torneo corto y no podemos estar lamentándonos, hay que preocuparnos por el sábado, no se puede bajar el ánimo porque quedan dos juegos que van a a ser a muerte y vamos a estar listos para pelear”, dijo Xorge Carrillo, receptor de los mexicanos.
México pondrá en la loma a Miguel González, quien lanza para los Medias Blancas de Chicago en las Grandes Ligas. Además de esperar una buena salida de González, México requiere que despierte el bate de su toletero Adrián González, quien se fue en blanco en sus cinco turnos ante Italia.
