Una de las imágenes memorables en la historia de los Rangers de Texas es la del recpetor Bengie Molina saltando a los brazos del taponero Neftalí Feliz cuando el equipo conquistó su primer título de la Liga Americana.
Tres años después, el puertorriqueño regresa a los Rangers al ser contratado ayer martes como coach de primera base e instructor de receptores.
El fichaje completa el cuerpo de asistentes del mánager Ron Washington para la próxima temporada.
“Mis recuerdos... todos estaban muy relajados y se divertían”, comentó Molina sobre su corta estadía con Texas, que culminó con una derrota en la Serie Mundial.
Molina jugó la última de sus 13 temporadas en la Grandes Ligas en 2010, cuando llegó a Texas en un canje con San Francisco, y participó en la primera Serie Mundial de la escuadra. La última vez que estuvo detrás del plato fue en el quinto y decisivo juego de la serie entre Gigantes y Rangers, que ganaron los primeros.