Así podemos resumir la experiencia en los primeros días en el Mundial de Rusia para los miles de aficionados y periodistas que se encuentran en este territorio viviendo la experiencia de la máxima cita deportiva del año.
Largas filas, poca información y varios controles de seguridad son el pan de cada día de la experiencia mundialista en Saransk, una de las 11 sedes en Rusia.
Ya sea la Policía rusa, la seguridad privada de la FIFA, la Guardia Nacional, el Servicio de Seguridad o los militares, donde vayas, en cada esquina podrás encontrar a un agente pendiente de cualquier situación.
Solo la ida al FIFA Fan Fest puede tomar varios minutos, con un primer filtro de rayos X y otro de detector de metales para garantizar la seguridad de los miles de aficionados que se acercan todos los días para seguir de cerca los partidos del Mundial desde la pantalla gigante.
Lo mismo para entrar al estadio, con una exhaustiva revisión que incluye tener que encender los celulares y computadoras para asegurarse de que cumplen con su función.
La alerta constante de un posible ataque terrorista tiene a los agentes siempre vigilantes, pero con la aclaración por parte de los voluntarios de la FIFA después de cada revisión, de que es algo que se hace por la seguridad de todos los que asistimos al Mundial.
En cuanto al idioma, todo tipo de señas se vale, aunque lo más factible es ayuda de la tecnología.
Solo toca hablar a la aplicación especial del celular y esperar a que el mensaje en ruso sea lo que quisiste decir para poder avanzar.
Al final, una nueva experiencia para todos, desde los rusos como los miles de turistas, que buscan celebrar con la magia del fútbol.





