Brooklyn Nets confirmó ayer el fichaje con un contrato de 10 días de Jason Collins, que se convierte así en el primer jugador abiertamente homosexual en la historia de la NBA y en el primero de las cuatro grandes ligas deportivas de Estados Unidos.
Sus promedios a lo largo de su carrera son de 3,6 puntos y 3,8 rebotes. Collins admitió ser gay en abril del año pasado en un extenso artículo escrito en primera persona para la revista Sports Illustrated.
Desde entonces había esperado una oportunidad en la NBA que ahora le concederá al menos por 10 días los Nets, donde respaldará el juego interior de un equipo que ha perdido para el resto de la temporada a Brook López, pero que aún cuenta con Kevin Garnett, Andray Blatche y Mason Plumlee.
Tras un mal inicio de temporada, los Nets, el segundo equipo de la NBA en carga salarial, suman un balance de 25 victorias y 28 derrotas y son octavos de la Conferencia Este.