El juvenil metropolitano Iojhan Yamil Bernal extendió su brazo derecho al cielo para agradecerle a Dios mientras recorría las bases que lo llevarían a convertirse en uno de los inmortales del béisbol. Su tercer jonrón en un solo partido le abriría un espacio junto a Ricardo Medina en los libros de récords de Panamá.
Los cuadrangulares no fueron seguidos, pero todos se dieron por el jardín derecho, justo donde hay un frondoso árbol, cuyas ramas sobresalen por encima de la barda del estadio Olmedo Solé de Las Tablas. Allí también hay un letrero de los jugadores que le han dado gloria a Los Santos.
Es la segunda vez en la historia del béisbol juvenil que un pelotero conecta esta cantidad en un mismo partido. La marca había sido impuesta por Medina hace 28 años.
El día 5 de febrero de 2017 comenzó para el número 52 de Panamá Metro planeando junto a su compañero David Escobar cómo podían ayudar a Panamá Metro, su equipo, a ganarle a Los Santos y empatar la serie semifinal.
Mil 788 fanáticos que acudieron al estadio fueron testigo de su gran noche. Bernal bateó de 5-4, con tres batazos de vuelta completa, además empujó siete carreras y anotó tres más para ayudar a Metro a vencer a Los Santos 11 a 7 y de paso igualar la ronda a una victoria por bando.
“Fue una noche inolvidable. Ha marcado mi vida”, recordó el jardinero derecho que está estudiando por módulos y a la espera de una oportunidad para jugar en las menores de las Grandes Ligas.
En su segundo y último año en la categoría juvenil Bernal se había convertido en uno de los puntales ofensivos de Panamá Metro y ese domingo recibió de Carlos Mosquera, su director, la noticia de que sería el cuarto bate. Por eso planeaba con Escobar cómo responderle exitosamente.
“Me tocaba empujar carreras, era mi misión de esa noche. Todos los que llegaban a bases debía remolcarlos, solo me había mentalizado para eso”, reveló Bernal.
En su primer turno al bate comenzó a labrar su hazaña. En cuenta de 3 y 2 conectó un lanzamiento en recta que la devolvió con un fuerte batazo que pasó por encima del árbol del jardín derecho. “Todavía no han podido encontrar esa pelota”, bromea el jonronero, que empujó de paso su primera carrera de la noche, para darle ventaja a los metropolitanos en el mismo primer episodio.
La siguiente vez que visitó el cajón de bateo sacó una línea por arriba del campo corto santeño y ayudó a que su amigo Escobar, que estaba en la segunda base, anotara. Después falló con un elevado a los jardines.
En el séptimo volvió a estremecer el estadio. Su batazo se estrelló con la barda, justo arriba de la línea que oficializa los cuadrangulares, su segundo jonrón empató el juego, su equipo iba perdiendo siete carreras a cinco. “Venía a marcarme con una recta en cuenta de 3-1 y lo aproveché”, agregó.
En el noveno volvió a poner la bola a viajar lejos, pegó cerca del segundo jonrón, abajo de las ramas del árbol de mango. Bernal había impactado otra recta, esta vez quebró una paridad para que Metro se pusiera arriba en el marcador 9 carreras a 7.
“Fue increíble, pero no sabía que era un récord. Después del partido me informaron que había empatado una marca”, destacó Bernal, quien no ha dejado de entrenar, ayer estaba en el estadio Tomás Muñoz de Juan Díaz.
El récord de Bernal iguala al de Ricardo Medina, actual director de Los Santos, equipo que disputa la final contra Herrera. “Nos tomaron varias fotos para recordar el momento”, detalló Bernal.
Medina realizó su proeza en 1989 jugando para Panamá Metro, curiosamente, en el mismo estadio Olmedo Solé de Las Tablas.
“Las marcas y los récords se hicieron para romperlas”, comentó Medina.
Al final del partido Metro se impuso a Los Santos 11 carreras por 7, pero perdería la serie que lo llevaría a la final a defender la corona, que tenía desde hace cinco temporadas.
Bernal, quien estuvo en la celebración del año pasado, comenzó su carrera como jugador a los cuatro años de edad, viene de una familia de peloteros donde su papá y hermanos han sido firmados para jugar en ligas menores de las Grandes Ligas.
Sus primeras bases las recorrió con Los Caimanes, organización con la que no pudo representar a Juan Díaz en la categoría infantil, una aspiración que concretó en la preintermedia cuidando el jardín central.
Ahora Bernal, un jugador ambidiestro, se desempeña en el jardín derecho, no es un jugador de poder, pero sí de contacto.
En la ronda regular tuvo promedio de .333, fue uno de los mejores bateadores del equipo metropolitano. En 21 juegos tuvo 72 turnos al bate, anotó 9 carreras, conectó 24 hits, 7 dobles, cometió un error, se ponchó en 16 ocasiones y empujó 12 carreras.
Sobre la serie final entre Los Santos y Herrera, equipos a los que enfrentó en la primera vuelta, le dio ventaja a los dirigidos por Medina.





