El tenista español Rafael Nadal se aseguró ayer acabar la temporada como número uno del mundo tras una lesión de siete meses, y se clasificó a semifinales del Masters de Londres al derrotar al suizo Stanislas Wawrinka.
Nadal se impuso por 7-6 (5) y 7-6 (8/6) al sexto jugador del mundo y quedó fuera del alcance del siguiente mejor clasificado, el serbio Novak Djokovic, aunque este ganara el último torneo del año, que reúne en Londres a los ocho mejores del momento.
Así se clasificó para semifinales del Masters y se aseguró permanecer como número uno del mundo en una temporada en la que volvía tras siete meses de lesión de su rodilla izquierda, y en la que le fue comiendo terreno a Djokovic hasta auparse a lo más alto.
Es la tercera vez que Nadal acaba la temporada como el mejor y la primera en que un tenista vuelve a la cima tras tres años de ausencia.
“Hoy era más importante asegurarse el número uno al final de la temporada” que acceder a semifinales, señaló el manacorense.
“Creo que después de lo que pasó el año pasado, sentí que merecía estar ahí al final de la temporada”, añadió.
“No es lo mismo ser número uno” en algún momento del año “que acabar siéndolo. Esto es una liga y he acabado número uno, he ganado esa liga”, afirmó en conferencia de prensa.
De todos modos, matizó: “ni me levanto ni me acuesto pensando que soy el número uno”. Nadal es primero del grupo A del Masters con dos victorias en dos partidos, seguido de Wawrinka, con una.
El mallorquín de 27 años ha ganado 10 torneos en 2013, incluyendo Roland Garros -su octavo- y el US Open.
La victoria en Londres sería la culminación de un año de leyenda que llevó a su compatriota David Ferrer a compararlo al legendario basquetbolista estadounidense Michael Jordan, que ganó tres títulos de la NBA tras regresar de un retiro de un año y medio. “Jordan lo hizo, Rafa lo ha hecho”, dijo Ferrer.
