El español Rafael Nadal, número 1 mundial, inició ayer la búsqueda de su undécimo título en el Masters 1000 de Monte Carlo con una victoria muy tranquila, mientras que el serbio Novak Djokovic necesitó esforzarse más para poder llegar a los octavos de final.
Nadal se impuso al esloveno Aljaz Bedene (58º del ranking ATP) por 6-1 y 6-3, mientras que Djokovic , actual número 13 del mundo, se impuso al croata Borna Coric (21 años y 39º) por 7-6 (7/2) y 7-5, sin momentos para la relajación.
En los dos años anteriores (2016 y 2017), Nadal ha reinado en Monte Carlo, en un torneo que convirtió en una cita talismán encadenando ocho títulos consecutivos entre 2005 y 2012.
Es la primera gran cita de la temporada europea en arcilla, en la preparación para el gran sueño de la estrella española: conseguir un también undécimo título en Roland Garros, a principios de junio en París.
En Monte Ccarlo, Nadal ha conseguido su victoria número 64 en 68 partidos y la undécima de manera consecutiva. Nadal es el gran favorito de esta edición pese a su teórica falta de ritmo.
“Fue un debut prometedor. Pero todavía tengo trabajo por hacer y mucho esfuerzo para ser más ofensivo”, estimó Nadal a la televisión Canal Plus Francia.
En la siguiente ronda en Monte Carlo, Nadal y Djokovic tendrán adversarios de perfil diferente, en principio más sencillo para el español, que jugará contra el ruso Karen Khachanov (38º), que unas horas antes había barrido de la pista al francés Gilles Simon (6-2, 6-2).
Djokovic , por su parte, se enfrentará en octavos a un especialista en esta superficie, el austríaco Dominic Thiem, su verdugo el año pasado en los cuartos de final de Roland Garros.
El serbio, exnúmero 1 mundial, tuvo ayer un partido más difícil que el que había tenido para su estreno este año en Monte Carlo, el lunes con un 6-0 y 6-1 ante su compatriota Dusan Lajovic.



