El entrenador de Rafa Nadal, su tío Toni, consideró ayer que el actual número seis del mundo debería seguir jugando “lo máximo posible”, sin atreverse a poner una fecha de caducidad a su pupilo, al que dejará de entrenar a finales de año.
“Creo que uno siempre tiene que hacer lo que le gusta y para mí no es vinculante la victoria a hacer bien las cosas. Lo principal es pasármelo bien y sentirme realizado”, dijo Toni Nadal en una entrevista telefónica con la AFP al ser preguntado si Rafa debería dejar su carrera en lo más alto tras un gran éxito.
“Si ganara Roland Garros y se retirara, sería una desilusión grande. Sigue jugando; uno si todo va bien, si no tiene problemas, tiene que seguir lo máximo posible”, explicó el entrenador balear, quien, sin embargo, rechaza augurar cuántos años de competición le quedan a su pupilo. “No tengo ni idea. A mí es una pregunta que me han hecho muchas veces; creo que le quedan todavía unos cuantos años. Quiero pensarlo. ¿Cuatro, cinco, tres...? No lo sé”, afirmó.
Tras el excelente comienzo de temporada de Rafa Nadal, pese a perder en la final del Abierto de Australia contra Roger Federer, Toni Nadal considera que su sobrino está en condiciones de hacer una buena campaña con posibilidades incluso de conseguir su décimo Roland Garros. “Ya lo veía con capacidad el año pasado”, dijo.
