El Nápoles (3º) cayó ayer en su estadio ante el Atalanta (4º) por 2-0, en el partido que abrió la 26ª jornada de la liga italiana, merced al doblete de Mattia Caldara, y puede alejarse todavía más del liderato si la Juventus (1º) vence al Empoli (17º).
Los napolitanos se mostraron inoperantes ante un Atalanta que se coloca provisionalmente cuarto y que cuajó un partido serio, basado en el orden defensivo, y en la gran actuación del defensa Caldara, que anotó un gol en cada parte (min. 28 y 70).
Los locales ni siquiera pudieron sacarle partido a la expulsión, en los minutos finales, del jugador visitante Franck Kessié.
El mal resultado llega además en un momento en el que las relaciones entre el presidente del club, Aurelio de Laurentiis, y el entrenador, Maurizio Sarri, no atraviesan su mejor momento toda vez que el mandatario criticó duramente a sus jugadores tras la derrota en la ida de los octavos de final frente al Real Madrid (3-1).
Declaraciones que el técnico criticó en rueda de prensa solo un día después, asegurando que no estaba de acuerdo con ellas y que prefería que el presidente se las hubiese dicho a él.
Con esta derrota los de Mauricio Sarri podrían despedirse definitivamente de la lucha por el título.