Cientos de hinchas y curiosos se acercaron para observar el entrenamiento de Costa Rica en su sede mundialista de San Petersburgo. Todas las miradas parecían recaer en la misma persona: Keylor Navas.
El arquero tico, que hasta le obsequió una de sus camisetas a un afortunado niño después de la práctica, emergió como estrella hace cuatro años cuando Costa Rica coronó una histórica actuación en el Mundial de Brasil. Salieron primeros de un grupo que incluyó a Inglaterra, Italia e Uruguay, para avanzar a los cuartos de final.
Aunque fueron eliminados tras una definición por penales ante Holanda, Navas fue uno de los finalistas al Guante de Oro al mejor arquero del torneo, que al final ganó el alemán Manuel Neuer.
A diferencia de hace cuatro años, Navas es ahora conocido por todos como el portero titular en el Real Madrid, el club español que ha marcado una época en las últimas temporadas.
Con Navas en el arco, el Madrid viene de vencer al Liverpool en la final de la Liga de Campeones, su tercer título consecutivo en el torneo.
Los ticos ahora dependerán de Navas para demostrar que lo de 2014 no fue solo una casualidad.
