El brasileño Neymar, reciente fichaje del París Saint-Germain, fue visto ayer, lunes, en una playa de Saint-Tropez (Francia), donde un fotógrafo de la AFP tomó unas instantáneas del futbolista, que sigue a la espera del tránsfer para poder debutar con su nuevo equipo, junto a un grupo de amigos.
El delantero, que llegó al club parisino procedente del Barcelona a cambio de 222 millones de euros (261 millones de dólares), pasó entre cuatro y cinco horas en la playa La Bagatelle antes de subirse a una lancha motora acompañado de otras siete personas entre amigos y guardaespaldas.
A la embarcación le siguió un barco que transportaba a una decena de compañeros del astro. Ambos grupos subieron a un yate de nombre Ginevra que se encontraba fondeado cerca de la playa.
Neymar sigue a la espera del certificado internacional de transfert para poder jugar con su nuevo club. Está previsto que la federación española de fútbol haga entrega de dicho documento a lo largo de esta semana.
El sábado estuvo como espectador en la primera victoria de su equipo en la primera fecha de la liga francesa.