Una arremetida del español Fernando Torres en los instantes finales del juego le dio ayer al Chelsea de José Mourinho un valioso triunfo de 2-1 sobre el Manchester City, para situarse segundo en la Liga inglesa a solo dos puntos del líder, Arsenal.
La derrota dejó sumamente molesto al entrenador del City, el chileno Manuel Pellegrini.
“Repetimos la historia”, dijo Pellegrini. “Estamos perdiendo puntos estúpidos. No merecimos ninguna de las tres derrotas que sufrimos fuera de casa. “Teníamos el control absoluto del partido, pero al final, en el último minuto, perdemos”.
El encuentro, que tuvo gran nivel, parecía condenado al empate, pero con el reloj ya en los 90, Joe Hart, el arquero del City, salió de su área a buscar un balón. Matija Nastasic, que perseguía una pelota bombeada lanzada por Willian, no pudo hacer más que pasársela, mal, a su portero, lo que fue aprovechado por Torres, que le ganó a su marcador en un sprint y cacheteó la pelota anotando desde un ángulo cerrado para sellar la inesperada victoria, que Mourinho festejó con rabia en el banco.
El alemán Andre Schurrle había puesto al Chelsea en ventaja a los 33 tras una asistencia de Torres, que minutos antes había eludido bien a un rival en el área, pero lanzó la pelota por encima del arco casi bajo los palos.
La ventaja inicial del Chelsea se vio neutralizada a los 49´, cuando el argentino Sergio Kun Agüero corrió una gran habilitación cruzada del español David Silva y, de primera, colocó el balón en una esquina del arco para poner el 1-1.
Mourinho abrió una polémica al celebrarlo en las cercanías del staff del City.
En otros choques, Fabio Borini anotó a los 83 el de la victoria de 2-1 del Sunderland sobre el Newcastle para alejar levemente a su equipo del fondo de la tabla.
El Tottenham Hotspur ganó 1-0 sobre el Hull gracias a un penalti convertido por el español Roberto Soldado tras una mano de Ahmed Elmohamady.
