El aspirante japonés Nobuo Nashiro derrotó ayer por nocaut técnico al mexicano Martín Castillo y se hizo con el título mundial del peso supermosca, versión de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Un profundo corte sobre el ojo izquierdo de Castillo, que sangraba abundantemente, llevó al árbitro a detener la pelea en el décimo asalto.
El mexicano había ganado el título en 2004 al batir a otro japonés, Hideyasu Ishihara, y lo había defendido con éxito ante el mismo en 2005.
"No siento dolor, pero sangraba de forma seria", comentó Castillo tras el combate. "No puedo quejarme de la decisión arbitral. Nashiro estuvo valiente y merecía ser el ganador", añadió.
La marca de Nashiro queda en 8-0, con cinco nocaut.

