Ayer estuve en el conversatorio de Manuel Arias y salí satisfecho o, en otras palabras, ilusionado por su propuesta de trabajo como candidato a la presidencia de la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut).
Su manera campechana de la que siempre ha hecho gala, ayer pasó a un segundo plano. Vi a un candidato mesurado dando un diagnóstico claro de la realidad que vive nuestro fútbol. Con nuevas ideas y otros aires que presagian, en caso de que salga triunfador, que habrá un aroma refrescante en el entorno del fútbol nacional.
El hecho de que se esté mirando al futbolista como la prioridad sobre todas las cosas en este deporte es un indicativo para que los principales protagonistas tengan mejores días.
Naturalmente que del dicho al hecho hay mucho trecho, pero las palabras de este candidato de sol y lluvia, con 25 años de trayectoria en la dirigencia, a mí en lo personal me dejaron buenas sensaciones.
Hoy Manuel Arias corre como único candidato en un proceso electoral en el que hubo protestas por parte de una fracción que no pudo entrar a la contienda con su candidato por supuestas irregularidades en los estatutos que, según la dirigencia del Costa del Este, cometió el comité ejecutivo de la Fepafut.
No sé si antes del 10 de mayo aparezca otro candidato, que le daría notoriedad a este proceso. En lo personal me desagrada que no haya otras propuestas en un entorno en el que hoy muchos hablan y critican, pero nadie se involucra a la hora de un proceso electoral y terminan viendo los toros detrás de la barrera.
Frente a toda esa polémica que se armó, recientemente, con el tema de las elecciones de la Fepafut, se llegó a decir que Manuel Arias es el continuismo de Pedro Chaluja. En lo personal yo llegué a pensar igual, pero mi posición cambió al escuchar el proyecto que trae el candidato de la nómina Sembrando Fútbol. Por lo menos es una personal más liberal.
Pueda ser que no comulgue con algunos miembros de su nómina, pero el diagnóstico que dio Manuel Arias me pareció certero.
El pensar de algunos de los que estuvimos en el conversario es que a un dirigente de la trayectoria de Arias, que conoce de este deporte por estar involucrado en él, se le puede dar un voto de esperanza y de credibilidad a la cabeza de la Fepafut en la que ha venido prevaleciendo la demagogia.
La Fepafut necesita un cambio. Menos palabras y más hechos.