La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, afirmó ayer que las obras para el Mundial 2014 marchan según lo esperado, tras nuevas críticas del titular de la FIFA, Joseph Blatter, sobre la demora en los trabajos en los estadios.
“Tenemos que entender una cosa, Brasil tomó una serie de medidas para esta copa, es un hecho que nosotros invertimos en estadios, es un hecho que son 12 estadios. Yo le pregunté recientemente al presidente de la FIFA sobre cuántos estadios habían construido los otros países (organizadores)”, declaró Rousseff.
El Mundial 2014 se disputará en 12 estadios, de otras tantas ciudades, de los cuales fueron finalizados apenas siete, en tanto que el de Curitiba corre el riesgo de ser excluido, luego de la última visita de una comisión de la FIFA. El “Itaquerao” de Sao Paulo, donde se debe jugar el partido inaugural entre Brasil y Croacia el 12 de junio, se derrumbó parcialmente en noviembre y su finalización está prevista para abril. “Brasil está más atrasado que los sudafricanos (2010) tomando el mismo período, pero no hay dudas de que un gran país de 200 millones de habitantes (como es Brasil) organizará un gran Mundial de fútbol”, declaró Blatter.
