Johan Camargo estaba ganándose todos los elogios posibles en la organización de los Bravos de Atlanta.
Poder, consistencia y versatilidad eran los tres ingredientes que más destacaban del pelotero panameño en su primera temporada en las Grandes Ligas.
Su promedio de bateo en sus primeros 40 partidos era de .327
Su coach, Brian Snitker, lo definió como un jugador titular con todavía mucho más espacio para crecer.
Hasta que una desafortunada lesión en su rodilla derecha puso freno a su notable avance para la mala suerte del campo corto panameño.
Ahora, tras casi un mes fuera de acción, el jugador de cuadro ya regresó a las Grandes Ligas y solo espera volver a la forma que tenía antes de la extraña lesión.
“Me sentí mucho mejor de lo que esperaba”, dijo Camargo.
“No es fácil regresar al campo de juego después de algo así porque siempre esta en tu mente”, agregó el pelotero de 23 años de edad en declaraciones al diario The Atlanta Journal Constitution.
Recordemos que el jugador capitalino se lesionó en momentos en que se disponía a ingresar a un partido, contra los Filis de Filadelfia el pasado 8 de agosto.
Camargo intentaba recoger arena del terreno, como parte de su ritual diario, cuando se tropezó y se lastimó mientras intentaba correr a tomar su posición.
La lesión fue definida como una contusión ósea.
Antes de la lesión, su promedio de bateo era de .299, con tres jonrones y 19 carreras impulsadas en 65 partidos.
Números que llamaron la atención en el interior de los Bravos, ya que muchos de los especialistas ni siquieran veían al panameño con opciones de hacer el equipo en el spring training.
En su primer partido de regreso, el también tercera base pegó dos imparables, el pasado miércoles ante los Rangers de Texas, uno un doble y anotó una carrera.
Seguidamente salió como titular en el segundo partido de una doble tanda donde se fue de 4-0 en la victoria por 5-4 sobre los Rangers para bajar su promedio a .293.
Su mánager ya señaló que buscará darle oportunidades poco a poco hasta que se recupere totalmente, especialmente en la tercera base.
“Estoy muy feliz por haber vuelto a jugar”, dijo Camargo.
“Uno pasa tanto tiempo sin jugar que pierde el ritmo un poco, pero honestamente no pienso mucho en eso, ahora que estoy aquí, solo miro hacia adelante”.
Y con los Bravos ya fuera de todas opciones de ir a playoffs con récord de 62 victorias y 78 derrotas, Camargo espera aprovechar estos últimos 20 partidos para cerrar con fuerza pensando en la próxima temporada.
