El 5 de junio de 1902, exactamente un año y cinco meses antes de que Panamá iniciara su vida como nación libre y soberana, tras concretarse su separación de Colombia, nacía en la ciudad de Colón Alfonso Teófilo Brown, uno de los grandes atletas que ha tenido Panamá en sus 100 años de vida republicana, y que a finales de la década del 20 se convertiría en el primer campeón mundial de boxeo panameño y latinoamericano.
Panamá Al Brown, que fue el nombre de batalla con que se dio a conocer en el mundo del pugilismo, ganó el título mundial gallo el 18 de junio de 1929 al vencer por decisión en 15 asaltos al francés Vidal Gregorio en pelea celebrada en el Queensboro Stadium de Long Island City, en Nueva York, ante unos 15 mil espectadores.
Al momento de la coronación del púgil panameño gobernaba en el país Florencio H. Arosemena, cuyo mandato de dos años y dos meses duró del 1 de octubre de 1928 al 2 de enero de 1931.
El título avalado en ese entonces por la National Boxing Association (NBA) y la Comisión de Boxeo de Nueva York estaba vacante y este triunfo situó a Panamá Al Brown en la historia como el pionero de los más de 200 boxeadores latinos que desde 1929 hasta nuestros días han logrado una faja de campeón mundial de boxeo.
Entre ese grupo de latinos, figuran otros 20 panameños que siguieron la senda trazada por el inmortal Al Brown y que llegaron a coronarse monarcas mundiales de boxeo, contribuyendo a que a Panamá se le conociera en el firmamento boxístico mundial como "Tierra de Campeones".
Nombres como los de Ismael El Tigre Laguna, Roberto Mano de Piedra Durán, Eusebio Alacrán Pedroza, Jorge El Mocho Luján, Alfonso Pepermint Frazer, Alfonso Piedrita López, Jaime Cieguito Ríos, Enrique Maravilla Pinder, Hilario El Yango Zapata, Carlos El Púas Murillo, Víctor Córdoba, Alfredo Layne y más recientemente Mauricio Ñáñara Martínez, Pedro Rockero Alcázar y Santiago El Herrero Samaniego, son parte de ese legado dejado por Panamá Al Brown.

