Panamá terminó en el último lugar con 2 medallas de oro, 7 de plata y 19 de bronce en los XVIII Juegos Bolivarianos, que finalizaron este sábado en Santa Marta, Colombia, con victoria de los de casa.
El medallero de 11 países fue encabezado por Colombia con 213 de oro, 136 de plata y 111 de bronce, seguido de Venezuela (94-96-102) y Chile (43-40-71).
La actuación panameña no supera lo actuado en los Juegos de Trujillo (Perú) 2013, en que Panamá sumó 6 de oro, 6 de plata y 22 de bronce. En ese año, los Juegos Bolivarianos los ganaron los colombianos.
En los Juegos de Sucre (Bolivia) 2009; Armenia y Pereira (Colombia) 2005; Ambato (Ecuador) 2001; Arequipa (Perú) 1997, la representación panameña también obtuvo solo dos medallas de oro.
Cuando Panamá fue sede de estos Juegos en 1973, obtuvo 37 metales dorados y la fiesta deportiva la ganó Venezuela (56).
Las únicas preseas de oro fueron de Carolena Carstens, en taekwondo, y Nathalee Aranda, en el salto largo.
“Esta medalla significa mucho trabajo y sacrificio”, dijo la atleta de taekwondo, quien destacó que “este año he tenido que viajar a muchos lugares, buscando los puntos para el ranking y así poder estar sembrada en los Juegos”.
Aranda, por su parte, se impuso con un 6.46 m en el salto largo. Ella es prima de Irving Saladino, campeón olímpico de esta modalidad. Además, es la abanderada panameña para los Juegos Centroamericanos que se realizarán en Nicaragua en diciembre próximo.
