Patrick Reed conquistó el domingo su primer título en un major, tras librar un emocionante duelo ante Rickie Fowler, a quien derrotó por un golpe de diferencia en el Masters de Augusta.
Reed tomó la ventaja respecto de Jordan Spieth mediante un putt para birdie, a unos 2.5 metros 8 pies) del hoyo 14. Salvó el par con otro putt de menos de 2 metros 6 pies) en el 17. Y en el último, falló su primer putt, muy complicado, antes de acertar el segundo, que no lucía tan fácil.
Así, entregó una tarjeta de 71 golpes, uno bajo par. Su acumulado fue de 273, 15 debajo del par.
Fowler buscó con afán y talento lo que hubiera sido su primer major. Se anotó seis birdies en los últimos 11 hoyos, para un recorrido de 67 que no bastó.
Spieth comenzó la jornada con una desventaja de nueve golpes, y brindó una de las mejores rondas finales que se recuerden en el Augusta National, con una tarjeta de 64 impactos, 8 bajo par. Pero un bogey descorazonador en el último hoyo acabó con sus posibilidades de alcanzar a Reed.
Rory McIlroy comenzó el domingo a tres golpes de la cima y en buena posición de buscar el único trofeo del Grand Slam que falta en su vitrina. Pero se desplomó con un marcador de 74 y finalizó seis golpes detrás de Reed.
Consolidación
Para Reed, texano de la ciudad de Sant Antonio, de 27 años, con seis victorias en su palmarés (cinco en el circuito estadounidense, una en el europeo) se trata de la primera victoria en un torneo del Grand Slam.
Su mejor actuación, hasta ahora, había sido un segundo puesto en el PGA de 2017.
El Masters será su consagración en la élite, a donde ya se había asomado convirtiéndose en el jugador más importante del equipo estadounidense en las dos últimas ediciones de la Ryder Cup. A partir de ahora se integra en el selecto grupo de los propietario de la chaqueta verde, que le entregó Sergio García como campeón de la pasada edición.



