NUEVA ORLEANS, EU, (AFP) Los New England Patriots dieron una de las más grandes sorpresas en la historia del Super Bowl al derrotar ayer domingo a los superfavoritos St. Louis Rams por 20-17, y ganar el título de la Liga Nacional de Football Americano (NFL).
Con el partido empatado 17-17, y a solamente nueve segundos para el final, el especialista Adam Vinatieri pateó desde las 38 yardas un balón que anidó en las redes y se convirtió en el gol ganador de uno de los partidos más reñidos de los últimos 50 años en la historia de los Super Tazones.
La defensa de los Patriots contuvo a la ofensiva más temida de la Liga --los Rams habían sido primeros en ese departamento a lo largo del campeonato-- y de la mano del joven quarterback Tom Bradey supieron marcar los puntos clave para agenciarse su primer título en la historia de esa franquicia.
Los Rams eran favoritos 14-1 para llevarse el título por tercera vez en 36 ediciones del Super Tazón que anualmente paraliza a Estados Unidos, y que este año se jugó bajo extremas medidas de seguridad debido a los ataques terroristas del pasado 11 de septiembre.
St. Louis fue el primero en abrir el marcador con tres puntos en el primer cuarto logrados, a puro pulmón, y que concretaron por gol de campo de Jeff Wilkin.
Empero, los Patriots no se amilanaron y en el segundo cuarto comenzaron a cerrar las salidas laterales de los corredores de St. Louis, lo que dejó al mariscal de campo de los Rams, Kurt Warner, sin conexión para el ataque.
Faltando 6 minutos y 11 segundos para cerrar el capítulo, Ty Law retornó una intercepción de 47 yardas para marcar el primer touchdown del partido, que dio ventaja a los de New Englad 14-3.
En el tercer cuadro, otro gol de campo del pateador Vinatieri metió a los Rams en el hoyo con un pizarrón de 17-3.
Los Rams despertaron del letargo y aprovecharon el único descuido de la defensa rival en el encuentro para empatar sensacionalmente, a dos minutos del final.
Tras una falta en contra de los 'patriotas', Kurt Warner fabricó una marca de tres jugadas para conectar con Ricky Proehl y conseguir un gol de 26 yardas. Un gol de campo de Wilkins empató sensacionalmente el choque 17-17.
Los Rams hicieron lo imposible por interceptar el balón, pero el joven quarterback Tom Brady se las arregló para dejar correr el reloj y dejar el campo preparado para la patada de Vinatieri.
La magia en el descanso En Nueva Orleans, la transformación fue rápida al llegar el descanso del partido entre los Patriotas y los Carneros y el evento pasó de un encuentro de fútbol americano a un concierto de rock con la aparición en el escenario del grupo irlandés U2 comandado por su líder y cantante, Bono.
Con un micrófono en la mano y un arete en la oreja, Bono abandonó el protocolo pues emergió de entre los aficionados, a quienes inmediatamente hizo olvidar el espectáculo deportivo del fútbol americano, interpretando con su banda las canciones "Beautiful Day" y "Where the streets have no name".
Era el descanso del partido, la edición XXXVI del Super Bowl, en el Superdome de Nueva Orleans, en donde los Patriotas de Nueva Inglaterra estaban sorprendiendo a los Rams de St. Louis con una temprana ventaja de 14-3.
Pero la sorpresa la compartieron los Carneros y los aficionados, cuando en medio del escenario surgieron los nombres de las víctimas de los atentados terroristas del 11 de septiembre, inscritas en una manta que ascendía simulando un rascacielos.
Los poco más de 70 mil aficionados que acudieron al evento y los más de 800 millones de personas que lo siguieron a través de la televisión pudieron captar la magia del espectáculo de una de las bandas más populares del mundo.
Con el mismo entusiasmo con el que recientemente participó en una gira por Africa en beneficio de los niños pobres, el irlandés Bono no solo interpretó sino que hasta corrió por todo el escenario en forma de corazón que se encontraba en medio del campo.

