BERLIN (Reuters). El keniano Paul Tergat se adjudicó ayer domingo la maratón de Berlín rebajando en 43 segundos la marca mundial, en una dramática carrera en la que el atleta que iba marcando el paso se convirtió en un rival inesperado.
Tergat ganó la carrera en dos horas, cuatro minutos y 55 segundos, a sólo un segundo de su compatriota Sammy Korir, quien encabezaba la prueba, y muy por debajo de la marca mundial anterior de 2:05.38 lograda por el estadounidense Khalid Khannouchi, en Londres, en el 2002.
"Esto es un gran alivio para mí", dijo Tergat satisfecho por quitarse de encima una reputación de segundón, después de terminar como principal escolta en tres maratones anteriores y ganar medallas de plata en la prueba de 10,000 metros en los dos últimos Juegos Olímpicos.
"Al fin", exclamó el fondista de 34 años. "Estoy muy contento por haber impuesto nueva marca mundial. Mucha gente decía que no podía ganar una carrera, pero yo sabía que mi día iba a llegar. Sabía que nada me iba a detener", agregó.
Esta es la quinta vez que se mejora la marca mundial de la prueba de 42.195 kilómetros en el rápido circuito de Berlín y la cuarta ocasión en los últimos cinco años.
"Fue una gran carrera. Entrené mucho para obtener este resultado", dijo el africano, quien ganó 137,580 dólares por el récord y la victoria.
Tergat fue alentado por un millón de espectadores a lo largo de la ruta en medio de un clima ideal. Fue escoltado por un equipo de atletas que marcaban el paso en una de las maratones más grandes de la historia con la participación de 35.000 corredores que partieron del centro de la capital alemana.

