Todo el estudio valió la pena para Jordan Pickford, e Inglaterra puede creer que cuenta con un arquero de garantías.
Cuando Carlos Bacca fue a tomar el quinto penal de Colombia, Pickford sabía que el atacante iba a disparar hacia la izquierda.
El arquero, de 24 años, en apenas su séptimo partido con la selección, confió en lo que había investigado y saltó. El estudio no bastaba, ya que también precisó de una relampagueante reacción para estirar el brazo izquierda para manotear el disparo alto de Bacca.
Esa atajada le dio a su compañero Eric Dier la oportunidad de ganar la tanda y no falló. Inglaterra se impuso 4-3 en los penales tras un empate 1-1.
“Había hecho mucho trabajo de investigación sobre cómo lanzaban los colombianos”, dijo Pickford, rebosante en confianza. “[Radamel] Falcao fue el único que me sorprendió al hacerlo distinto”.
Pickford tenía apenas dos años cuando Inglaterra ganó su última definición por penales, y unos cuantos días más viejo cuando el actual entrenador Gareth Southgate marcó el penal decisivo en la derrota frente a Alemania en la semifinal de la Eurocopa de 1996.
Esa eliminación de local fue igual de traumática que la derrota por la misma vía ante Argentina en el Mundial que se disputó dos años después.