La Cámara de los Comunes británica aprobó ayer una moción de censura simbólica contra la Federación Inglesa de fútbol (FA), a la que varios diputados reprochan su incapacidad para hacer reformas, por lo que piden al Gobierno que intervenga.
La ministra responsable de los Deportes, Tracey Crouch, que dio a la FA hasta abril para emprender reformas si no quiere perder 30 millones de libras de subvención (37.5 millones de dólares), calificó la votación de “prematura”.
“El modelo de la FA, en mi opinión y en la de otros colegas, no resiste un examen riguroso. Son necesarias las reformas”, apuntó. Desde 2010, la Comisión parlamentaria de Deportes pide a la FA que se reforme, recomendando mayor representación del fútbol amateur, de los hinchas y de las minorías en las instancias dirigentes de la organización.