Jace Peterson comienza el día atrapando elevados en los jardines. Después, cambia de guante y se dirige al cuadro para fildear roletas. No hay forma de arrinconar a Peterson en una sola posición.
“Es divertido”, dijo Peterson. “Uno puede moverse por el diamante, puedes desempeñarte por todos lados”. Peterson es parte de una nueva moda, cada vez más popular entre los equipos de Grandes Ligas: el utility de lujo.
De hecho, los Bravos de Atlanta tienen a dos. Peterson puede jugar en segunda base, el campocorto, tercera y los tres jardines. Chase d'Arnaud incluso lo supera, ya que esta pretemporada agregó la primera base a su repertorio.
“Su valor es incalculable”, comentó el mánager de los Bravos, Brian Snitker.
En todo el béisbol, los equipos otorgan cada vez más valor a los peloteros polifacéticos, especialmente en una era en la que los equipos tienen al menos 12 lanzadores en sus rosters de 25 jugadores, con espacio para apenas cuatro o cinco jugadores en la banca.
Es más importante en la Liga Nacional, donde los lanzadores batean y los mánagers deben barajar todo tipo de alternativas en las alineaciones, como bateadores emergentes, cambios dobles y cambios defensivos.
Una de las prioridades para los Nacionales de Washington era volver a fichar a Stephen Drew, que con 33 años tuvo una temporada del montón al bate (.266, 8 jonrones, 21 remolcadas), pero jugó en segunda, campocorto, tercera y como bateador designado.
El mánager de los Nacionales, Dusty Baker, cree que estas son funciones para jugadores más experimentados, que “han sido exitosos, y saben que no deben deprimirse cuando las cosas no salen bien”.
Cleveland llegó hasta la Serie Mundial con grandes aportaciones del dominicano José Ramírez, que con 24 años y en su primera temporada completa en las mayores, jugó 117 partidos en tercera base, 84 en los jardines, 9 en segunda y 5 en el campocorto.
Ramírez bateó .313, con 11 cuadrangulares y 76 impulsadas, y bateó en los nueve turnos de la alineación.
Los campeones Cachorros de Chicago tienen un balance con el veterano Ben Zobrist (35 años) y el puertorriqueño Javier Báez (24), que se alternan sin problemas entre el infield y los jardines.
Los Mets de Nueva York evalúan la posibilidad de usar a varios jugadores en múltiples posiciones.
El venezolano Wilmer Flores ha sido titular en todas las posiciones del infield, y esta pretemporada el equipo probará al infielder dominicano José Reyes en los jardines, y al guardabosque Jay Bruce en primera base.
“Si alguien se lesiona, podemos usar a otro en esa posición”, apuntó el dirigente de los Mets, Terry Collins.
“Uno nunca sabe si vas a necesitar ayuda. Esa versatilidad, si es que la tenemos y nos funciona, puede ayudarnos a mejorar”.
Texas tiene a su propio as en la banca con Jurickson Profar, otrora un prospecto de lujo que ha tenido problemas de lesiones y finalmente regresó a las mayores por primera vez desde 2013.
Aunque tuvo algunos problemas en primera base, donde fue titular en 13 partidos, también jugó 15 en segunda, 16 en tercera, 10 en el campocorto y 8 en el jardín izquierdo. Algunos jugadores prueban los límites de la versatilidad.
El panameño Christian Bethancourt, quien llegó a las mayores como catcher, ahora podría lanzar por los Padres de San Diego.
A-ROD: ‘SIGO RETIRADO’
Alex Rodríguez asegura que no intentará volver al terreno de juego.
Dado de baja en agosto, cuando le restaba más de un año en su contrato por 10 temporadas y 275 millones de dólares, A-Rod tuvo el martes su primer día como instructor en los campos de entrenamientos de los Yankees de Nueva York. Cuando le preguntaron si sigue retirado, el expelotero de 41 años respondió: “Así es”.
“Estoy agradecido por la oportunidad de hacer lo que hago ahora con los jóvenes, y de hablar un poco sobre las expectativas que hay aquí”, comentó Rodríguez.
“En cuanto a mí, he aprendido mis mayores lecciones a partir de algunos de mis errores, que fueron grandes”. Rodríguez dijo que “algunos equipos” le preguntaron sobre la posibilidad de jugar después de ser dado de baja, pero señaló que prefirió no hacerlo.
Cualquier equipo podría ficharlo para esta temporada por el salario mínimo de las mayores, de 535 mil dólares, lo que sería descontado de los 20 millones que le deben los Yankees.
El 12 de agosto, los Yankees rindieron homenaje a A-Rod con una ceremonia en lo que fue su último juego. Rodríguez se planteó entonces la posibilidad de jugar en otro club.
“Y fui suficientemente afortunado para recibir algunas ofertas, que consideré antes de responder 'no, gracias”. El hijo de dominicanos bateó 696 jonrones en 22 temporadas en las Grandes Ligas, incluyendo 351 en 12 con Nueva York.



