Kristaps Porzingis no está sorprendido ni satisfecho con su sensacional comienzo de temporada en la NBA como el principal jugador de los Knicks.
Ayer se ubicó tercero en la liga con 29.3 puntos por partido después del mejor comienzo de la temporada para un jugador de los Knicks de Nueva York. Ya era el primer jugador en la historia de la franquicia en anotar 30 tantos en cuatro de sus primeros cinco partidos.
Luego anotó 38 puntos, la máxima cifra de su carrera, en una victoria sobre Denver el lunes. Los Knicks lo convirtieron en el rostro de la franquicia cuando se deshicieron de Carmelo Anthony, y él ha aceptado el desafío. “Nunca me sorprende mi desempeño”, aseguró Porzingis. “Sé lo que puedo hacer en la cancha. Siempre espero lo mejor de mí”.
Equilibró a los Knicks después de perder sus tres primeros partidos y los condujo a tres victorias consecutivas antes de su partido del miércoles contra Houston. La atención extra que las defensas pueden prestarle ahora que Anthony se ha ido no les ha ayudado a detener al delantero de 2.21 metros (7 pies y 3 pulgadas). Pasó el verano entrenando en Letonia, llevando a su país natal a cuartos de final del campeonato europeo.
