Aunque hay más de 30 jugadores que participan por primera vez en el Pro Bowl, este partido anual de estrellas de la NFL se perfila como otro duelo de ritmo acelerado, grandes jugadas y muchos puntos.
Evitar las lesiones es más importante aquí que evitar las críticas por no mostrar la intensidad o la rudeza que se esperarían en un encuentro normal de football americano.
El Pro Bowl vuelve al Camping World Stadium, en la cercana ciudad de Orlando, por segundo año seguido.
Los equipos practicaron durante toda la semana en el complejo Wide World of Sports de ESPN. Fue prácticamente un acto familiar.
Drew Brees, quarterback de los Saints, y Antonio Brown, receptor de los Steelers, llevaron a sus hijos a los entrenamientos. Después de todo, Brees, Brown y otros jugadores han estado aquí antes. Y los debutantes simplemente han seguido el ejemplo de los veteranos y les han hecho algunas preguntas.
