Clasificar al Mundial de Rusia 2018 ha sido una de sus promesas.
El técnico colombiano Hernán Bolillo Gómez lo plasmó así desde que llegó a Panamá para hacerse cargo de la selección de fútbol, desde mayo de 2014.
Es una frase que ha venido recalcando en cada uno de los resultados, algunos positivos y otros adversos en la eliminatoria de la Concacaf.
Tampoco se olvida su jocoso “estoy berraco” y sus constantes peleas con los periodistas que cubren el fútbol panameño.
Para esta penúltima jornada de la eliminatoria, Bolillo Gómez, de 61 años de edad, ya tiene experiencia mundialista. Estuvo en Italia 1990 y en Estados Unidos 1994.
También estuvo al frente de Colombia en Francia 1998; después dirigió a Ecuador en Corea y Japón. Además, tuvo intentos fallidos con la selección colombiana. Así que Gómez, ese carismático técnico colombiano, tiene los créditos para cumplir con su promesa.
Una lesión en la rodilla lo alejó de la cancha, pero lo acercó a su otra pasión: dirigir y compartir sus conocimientos.
El de esta tarde será el partido 60 de Gómez al frente de la selección panameña y el 93 de Panamá en las eliminatorias.
