Albert Pujols tuvo un fin de semana ocupado.
El viernes, visitó las Naciones Unidas en Nueva York para recibir un premio.
El sábado jugó en un partido B en el campo trasero del complejo de los Angelinos de Los Ángeles, y el domingo, afinó para la campaña al irse de 3-3, incluido su primer jonrón de la pretemporada.
Cuando Pujols finalmente se retire del béisbol, quiere ser recordado más por lo que hizo fuera del terreno que por sus monstruosos cuadrangulares.
El viernes, la Asociación de Mujeres de las Naciones Unidas por la Paz entregó su Premio Humanitario a Pujols, su esposa Deidre y su grupo contra el tráfico humano “Strike Out Slavery” (“Ponchar a la esclavitud”). Los Pujols se han dedicado a combatir el contrabando de seres humanos en Estados Unidos y todo el mundo.
“Fue una oportunidad de recibir un premio, pero es un premio que comparto con mucha gente”, dijo Pujols.
Pujols, de 39 años, llega a su 19na temporada con 3,082 imparables y 633 cuadrangulares.
