Nairo Quintana conservó la maglia rosa y aumentó su ventaja sobre Tom Dumoulin ayer en la penúltima etapa del Giro de Italia, pero no se alejó lo suficiente para tener asegurado el título.
Tras batirse con Vincenzo Nibali y Thibaut Pinot en los 15 kilómetros finales, el ciclista colombiano arribó quinto en la etapa 20, la última de montaña, y ahora tendrá que defender la ventaja de 53 segundos que tiene sobre Dumoulin en la contrarreloj individual de hoy en Milán que clausura la edición centenaria del Giro.
Dumoulin marcha cuarto en la clasificación general, detrás de Nibali (a 39 segundos de Quintana) y Pinot (43 segundos), pero el holandés es uno de los mejores ciclistas del mundo en contrarreloj y es favorito para ganar el tramo final por amplio margen.
“Muchas veces, aunque no se refleje hacia afuera, el sufrimiento es muy grande. Por eso no es fácil atacar ni defenderse de rivales en tan buena condición”, explicó el colombiano.
La última etapa es una contrarreloj en ruta plana de 29.3 kilómetros desde el circuito Monza de la Fórmula Uno hasta el centro de Milán.