Iván Rakitic desveló, tras lograr el pase a la final del Mundial, que en el día previo había tenido fiebre y que, como consecuencia de ello, no pudo llegar al partido ante Inglaterra en las mejores condiciones posibles.
“Anoche tuve bastante fiebre, casi 39º. Estuve tendido en la cama sacando fuerzas para poder jugar y mereció la pena”, detalló.
Pero Rakitic, volante del Barcelona, aclaró que “jugaría la final sin una pierna si hace falta”.
