El Real Madrid empató 2-2 en el campo del Villarreal ayer en la 38ª y última jornada de la Liga española, en su ensayo final antes de enfrentarse en una semana al Liverpool en la final de la Liga de Campeones.
El galés Gareth Bale abrió el marcador (11) y Cristiano Ronaldo rubricó de cabeza el 2-0 (32), pero en la segunda parte el colombiano Roger Martínez recortó distancias (75) y Samu Castillejo igualó (85) un partido, que supuso el debut de Luca Zidane, hijo del técnico blanco, en la portería del equipo merengue.
El Real Madrid dominó en la primera parte, presionando a un Villarreal que tenía muchos problemas para salir de su campo, antes de desinflarse en la segunda parte, en la que el Submarino Amarillo dio un paso adelante y aprovechó la relajación del equipo blanco para ser superior. “Hicimos una muy buena primera parte, en la segunda gestionamos un poco de cara a la final y cuando gestionas, el rival te puede meter en dificultades”, explicó Zidane, tras el partido.
El técnico blanco optó por no reservar a ninguna figura, salvo a Keylor Navas, dejando entrever con Bale y Cristiano, que volvía de lesión, delante, la que podría ser la dupla ofensiva para la final europea.
El empate deja un sabor agridulce para los blancos a una semana de enfrentarse al Liverpool.