El británico Bernie Ecclestone compareció ayer ante el Tribunal Superior de Londres para negar su implicación en una presunta trama de corrupción diseñada para mantener su posición de influencia en el negocio de la Fórmula Uno.
Ecclestone, de 83 años, está acusado de haber alcanzado un “acuerdo corrupto” con un banquero para facilitar la venta de participaciones de Fórmula Uno a un comprador cercano a sus intereses, según el abogado del grupo de comunicación alemán Constantin Medien.
En su intervención, el empresario británico reiteró hoy que las acusaciones de Constantin Medien “carecen de fundamento”, al tiempo que negó haber participado en “conspiración alguna”.
Ecclestone explicó al juez instructor que efectuó pagos al citado banquero porque este, apuntó, “dijo que me sacaría dinero chantajeándome por los arreglos fiscales de nuestro fideicomiso familiar, lo cual hubiese resultado muy costoso”.
“Es la verdad, es lo que siempre he dicho”, insistió el patrón de la Fórmula Uno durante su comparecencia en un proceso que se prolongará varias semanas.
La compañía alemana, que alega pérdidas económicas debido a la supuesta trama, acusa a Ecclestone de haber llegado a un acuerdo con ese banquero durante una reunión mantenida en la capital británica.
El pasado julio, la fiscalía de Múnich acusó formalmente de soborno al magnate británico por el presunto pago de $44 millones.
