AVISO. Las autoridades de Boston anunciaron ayer un endurecimiento de las medidas de seguridad de cara a la próxima edición del clásico maratón, después del atentado que el año pasado dejó tres muertos y más de 260 heridos en la ciudad estadounidense. “En este mundo, nunca se puede eliminar del todo el riesgo, pero estamos trabajando muy duramente para reducirlo”, dijo el coronel de la policía estatal Timothy Alben, al presentar las nuevas regulaciones para el maratón que se celebrará el 21 de abril.
Con 3 mil 500 agentes, la policía doblará este año el número de uniformados que patrullarán los 41 kilómetros de recorrido de la carrera.