GENIO Y LEYENDA

DE ROD CAREW A A-ROD

El dominicano Alex Rodríguez es el sucesor del panameño Rod Carew como el latinoamericano con más imparables en las Grandes Ligas.

DE ROD CAREW A A-ROD
Rod Carew, quien es miembro del Salón de la Fama de la gran carpa, se retiró en 1985 dejando su marca de ‘hits’ en 3 mil 053.LA

En el deporte, al igual que en otros escenarios de la vida, los récords están hechos para romperse.

De hecho, cada día se establecen nuevas marcas o hazañas, que por insólitas que parezcan llegan a ser parte del famoso libro Guinness World Records.

Pero en el caso que nos atañe que es el deporte, romper un récord es parte de los grandes retos para las nuevas generaciones de deportistas.

Y cuando eso ocurre, aunque el protagonista pasa a ser el nuevo personaje de esa hazaña, en la mayoría de los casos enaltece aun más la leyenda que hay detrás del que lo antecedió en ese récord.

En el caso del ex pelotero panameño Rod Carew, tuvieron que pasar 30 años para que otro beisbolista lo desbancara del primer lugar como el latinoamericano con más imparables en el béisbol de las Grandes Ligas.

Carew, quien es uno de “inmortales” del Salón de la Fama de la carpa grande, finalizó su carrera con 3 mil 053 imparables para ser parte de una exclusiva lista, a la que actualmente pertenecen solo 29 peloteros, y en la que él como latino era hasta hace poco el líder absoluto por encima del cubano Rafael Palmeiro (3 mil 020) y el puertorriqueño Roberto Clemente (3 mil).

Ahora el nuevo miembro latino de este selecto grupo es Alex Rodríguez, quien el pasado 19 de junio disparó su imparable 3 mil, que fue un jonrón solitario ante el lanzador Justin Verlander de los Tigres de Detroit.

Luego el 7 de septiembre A-Rod, como también se le conoce, conectó su imparable 3 mil 054 que fue también un batazo de cuatro esquinas ante el serpentinero Wei-Gun Chen, de los Orioles de Baltimore, para para rebasar a Carew.

ESTILOS DIFERENTES

A diferencia de A-Rod, quien se ha caracterizado por ser un bateador de poder (actualmente tiene 686 jonrones y ocupa el cuarto lugar en ese apartado en la lista de todos los tiempos de las Grandes Ligas), Carew fue un pelotero de contacto .

De acuerdo con varios de sus historiadores, Carew, a quien la revista estadounidense Sporting News en su momento calificó como “El Picasso del bate”, fue un pelotero versátil que usó una gran variedad de posturas de bateo, relajado y agazapado, que lo llevaron a batear por 15 temporadas consecutivas para promedio de 300 o más para terminar su carrera con average de .328 de por vida.

Solo 92 de su 3 mil 053 imparables fueron jonrones y los restantes fueron entre líneas sólidas, elevaditos y toques que lo llevaron a conquistar siete títulos de bateo de la Liga Americana.

El primero de ellos fue en 1969 en su tercera temporada en la gran carpa en la que bateó para promedio de .332 y a los que le siguieron los de 1972 (.318), 1973 (.350), 1974 (.364), 1975 (.359), 1977 (.388) y 1978 (.333).

El ascenso del dominicano Alex Rodríguez como sucesor del panameño Rod Carew como el pelotero latinomericano con más imparables en el béisbol de las Grandes Ligas es a todas luces un hecho notable.

Carew, quien terminó su carrera con 3 mil 053 imparables, ostentó ese galardón durante tres décadas y ahora que su récord ha sido superado por A-Rod, vale la pena recordar cómo se vivió hace 30 años ese momento cuando el pelotero panameño alcanzó la cifra mágica de los 3 mil imparables.

Fue un 4 agosto de 1985, en un partido dominical vespertino disputado en el estadio de los Angelinos de Anaheim ante su antiguo equipo, Mellizos de Minnesota, cuando Carew se convirtió en ese momento en apenas el pelotero número 16 que ingresaba al exclusivo club de los peloteros con 3 mil o más imparables en el béisbol de las Ligas Mayores.

Esa tarde se convirtió además en el segundo pelotero latinoamericano en toda la historia de la gran carpa grande que alcanzaba la mágica cifra de los 3 mil imparables después del Roberto Clemente

El esperado hit 3 mil llegó en el tercer episodio de ese encuentro, cuando Carew en su partido número 2 mil 417 y su turno al bate 9 mil 101, le hizo contacto al lanzamiento del zurdo Frank Viola, sacando una fuerte rola que pasó cerca de la segunda almohadilla y se internó en el jardín central. Ese día el panameño bateó de 5-1 y los Angelinos vencieron a los Mellizos 6 a 5.

UNA CELEBRACIÓN MEMORABLE

Lo que siguió después del imparable 3 mil fue memorable.

Aquí en Panamá todo estaba prácticamente paralizado, ya que miles de panameños reunidos en sus hogares y en otros lugares estaban siguiendo las incidencias a través de la transmisión de RPC Televisión y RPC Radio con la narración de Hernán Nan Botello y René Rizcalla (ambos ya fallecidos).

Mientras tanto en Anaheim, los 40 mil aficionados presentes en el estadio vitorearon a todo pulmón a Carew, quien luego de llegar a la primera base, se aplaudió así mismo, como autoestimulándose luego de días de gran tensión que había pasado en espera de ese gran acontecimiento.

Seguidamente levantó los brazos para saludar al público y el partido fue interrumpido por varios minutos, mientras que el mánager Gene Mauch y la totalidad de los jugadores de los Angelinos saltaban de la caseta para felicitarlo.

La bola del imparable 3 mil, al igual que la almohadilla de la primera base, fueron retirados del partido para ser conservados como parte de los recuerdos de esta hazaña, mientras que el dueño del equipo, Gene Autry, también felicitaba a Carew.

En medio de toda esta celebración, las cadenas televisivas de Estados Unidos repetían, desde distintos ángulos, el batazo.

En Panamá el diario La Prensa destacó la hazaña con una nota en primera plana titulada “Carew entre los mas grandes”, acompañada de una foto del pelotero.

En la portada de la sección de Deportes La Prensa también publicó otra nota con el titular “Carew conquisto los 3,000 imparables”, ilustrada con un mosaico fotográfico que recogía cuatro imágenes del histórico momento.

La hazaña del imparable 3 mil del panameño opacó la del serpentinero estadounidense Tom Seaver, que ese mismo 4 de agosto de 1985 se convirtió en el lanzador número 17 en llegar a las 300 victorias, al apuntarse la decisión del partido en que los Medias Blancas de Chicago superaron 4 a 1 a los Yankees de Nueva York.

Carew terminó su carrera con 3 mil 053 imparables de por vida y la temporada 1985 fue precisamente su última como jugador de las Grandes Ligas, tras una campaña de 19 años en las que escribió otras páginas gloriosas que le valieron para ser elegido en 1991 al Salón de la Fama en su primer año de elegibilidad con más del 75% de los votos emitidos.

Actualmente Carew figura en el puesto 23 de los peloteros con más hits en las Grandes Ligas

Por su parte, Rodríguez, de 40 años de edad y con 3 mil 064 imparable, ocupa el puesto 20 en la lista de todos tiempos de las Grandes Ligas, y además de Carew, también este año también superó a Craig Biggio (3 mil 060) y Ricky Henderson (3 mil 055) quienes ocupan las casillas 21 y 22, respectivamente.

En su retorno este año tras perderse la temporada 2014 debido a la suspensión de 162 juegos que le aplicó la oficina del comisionado por violaciones del acuerdo antidopaje, A-Rod también empató una marca de otro legendario y Salón de la Fama del béisbol de la Gran Carpa como lo es Hank Aaron al sumar 15 campañas conectando 30 o más cuadrangulares.

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