El Barcelona necesitaba una gesta inédita para superar los octavos de final de la Liga de Campeones. Vaya que la consiguió, y de la forma más dramática posible.
Neymar anotó dos goles después de los 88 minutos, y Sergi Roberto marcó en el quinto y último minuto de los descuentos para sentenciar el miércoles un triunfo por 6-1 sobre Paris Saint-Germain y concretar la mayor remontada en una eliminatoria en la historia de la Liga de Campeones.
El conjunto de Luis Enrique venía de perder 4-0 en el partido de ida en París, un resultado que hasta ahora había sido una sentencia de muerte en la Champions. Tres goles antes de cumplirse la hora de juego permitieron al Barsa entusiasmarse con voltear el marcador, antes de que el uruguayo Edinson Cavani recortara a los 62 y torpedeara las esperanzas locales, entonces obligados a marcar tres más. Neymar hizo el cuarto con un tiro libre a los 88, metió el quinto de penal a los 91, y Roberto completó la remontada a los 95.
Suárez abrió el marcador a los tres minutos y, tras el gol en contra de Layvin Kurzawa a los 40, Messi puso su granito de arena con un penal sobre Neymar convertido a los 50, aunque el olfato de Cavani, con su 38vo tanto de la temporada, comprometió la culminación de la obra azulgrana.
El sueño se tornó pronto pesadilla para el PSG, que encajó el primer gol sin apenas tiempo para acomodarse sobre la cancha, cuando Rafinha colgó un balón desde la derecha y ni Kevin Trapp ni su defensa lograron despejar ante la amenaza de Messi, adelantándose a todos Suárez para peinar por encima del arquero y poner el partido en estado de ebullición.
El equipo de Unai Emery trabó el partido como pudo, y al Barsa le costó engrasar la circulación de la pelota, pero donde no alcanzó la táctica llegaron la fe y la clase de Andrés Iniesta, pundonoroso en la presión a Marquinhos en balón aéreo de Suárez, e ingenioso en el improvisado centro de espuela, que Kurzawa, desconcertado, impulsó hacia su propio arco.
Con media faena realizada, los locales respiraron hondo al descanso y esperaron la lenta salida de la caseta del PSG, que inició la segunda mitad tan mal como la primera, con el balazo en el propio pie que supuso el penal de Thomas Meunier a Neymar, hábil en el desborde por la izquierda y la caída sobre el lateral. La jugada originó en otro dulce pase de Iniesta, y la pena máxima, convertida con potencia por Messi, activó definitivamente al argentino, enrabietado en la celebración.
Los franceses pasaron de verle las orejas al lobo a sentirle el aliento canino, e intentaron soltar su propio mordisco con un remate al poste de Cavani tras cruce de Meunier. La incorporación ofensiva del lateral y el ingreso del argentino Ángel Di María oficiaron de toque de corneta visitante y abrieron definitivamente el choque, ya a todo o nada ambos, y Cavani respondió con el recorte cuando más lo necesitaba su equipo.
Tibio atrás, el Barsa defendió mal un pelotazo en que retrasó Kurzawa para el charrúa, imperial en la volea estática desde el corazón del área. Acto seguido, el ariete se escapó, habilitado por Julian Draxler, pero frustrado en última instancia por Ter Stegen. Ante la necesidad de anotar tres tantos más por el valor doble de los tantos a domicilio, el Barsa no bajó los brazos y se enganchó al partido con el cuarto de Neymar, de bello tiro libre directo al rincón, y el quinto del brasileño de penal, tras liviana caída de Suárez en roce con Marquinhos.
Los cinco minutos de añadido se le hicieron un mundo al PSG, que reculó hasta ver cómo Roberto irrumpió en el área para empujar un balón colgado por Neymar.
HABLA ENRIQUE
El entrenador del Barcelona calificó de “remontada épica” la victoria.
“Son de esas machadas que nos vienen muy bien a todos”, dijo el entrenador Luis Enrique tras el partido. “Son finales que a veces pasan en el fútbol y hoy nos ha tocado”, agregó.
“Esto es difícilmente explicable con palabras. Así deben ser las remontadas épicas”, sostuvo Enrique. “No creo que haya habido nadie que haya dejado de creer. Después de ver el despliegue, a pesar del gol, el equipo ha estado impresionante. Hemos arriesgado mucho y ha merecido la pena”, señaló. “Me gustaría destacar a los que tenían fe desde el día que perdimos 4-0”, resaltó.
PIQUÉ, UN MILAGRO
El central del Barcelona, Gerard Piqué, no dudó en calificar de “milagro” la clasificación.
“Es un milagro. Estamos en cuartos, que era el objetivo que se complicó muchísimo en París”, dijo Piqué en zona mixta, tras el partido. “Nunca hemos dejado de creer. La afición habitualmente es más pesimista, pero parece que la generación nueva cree más en el equipo. Unido todo esto, hemos ido todos a una”, dijo.
EMERY SE LAMENTA
El técnico del PSG, Unai Emery, admitió que su equipo perdió“una gran oportunidad”. “La verdad es que hemos perdido una gran oportunidad, somos conscientes de ello”, dijo el técnico en rueda de prensa. “En el primer tiempo, es más demérito nuestro. No hemos conseguido darle continuidad al partido de allí, tener más personalidad con el balón, tener más presión sobre ellos”, explicó.
DORMUND GOLEA
Por otra parte, en el otro partido de vuelta de los octavos de final en Dormund, Pierre-Emerick Aubameyang facturó un triplete y Christian Pulisic anotó su primer gol en la Liga de Campeones, con lo que Borussia Dortmund consumó la remontada al vencer ayer 4-0 a Benfica para clasificarse a los cuartos de final.





