La mejor velocista de la natación brasileña, Renata Burgos, fue suspendida dos años por doping y no podrá representar a su país en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro en julio.
Según informó ayer, lunes, la Confederación Brasileña de Deportes Acuáticos (CBDA), un examen hecho el 15 de diciembre pasado detectó en la orina de la nadadora de 25 años metabolitos de estanozolol, un esteroide anabólico sintético derivado de la testosterona.
El doping fue detectado el mismo día en que Burgos ganó la prueba de 50 metros del campeonato brasileño de natación, en la que logró el mejor tiempo de su carrera: 25.56 segundos.
Esa marca le aseguró la clasificación al Mundial de natación de Melbourne, que se iniciará el sábado en Australia, pero la brasileña también se perderá ese torneo a raíz de la acusación de doping.
El técnico de Burgos, Marcelo Teixeira, dijo que elevará un recurso para intentar anular la decisión, y aseguró que confía en que su pupila -que se niega a aparecer públicamente- salga inocente de todos los cargos.
"Ella no tendría motivos para hacer algo así. Ella tenía un lugar asegurado en los Juegos Panamericanos y los disputaría en casa, con una buena marca", argumentó.

