La estrella del golf estadounidense Tiger Woods ya no será perseguido ante la justicia por los padres de un empleado de su restaurante que murió en un accidente de auto en diciembre pasado, anunció su abogado.
La demanda se mantiene sin embargo contra la pareja de Woods, Erica Herman, quien es la directora del restaurante The Woods, ubicado en Jupiter, Florida.
“Lo que ocurrió esa noche es trágico, pero los hechos van a demostrar que las causas del accidente del señor Immesberger fueron sus propias decisiones”, dijo el abogado de Woods.
Los padres de la víctima, Nicholas Immesberger, que era barman en The Woods, acusaron a Woods y su compañera de ser responsables de la muerte de su hijo.
La autopsia de Immesberger encontró un nivel de alcohol en su sangre que era más de tres veces el límite permitido en el estado de Florida.
Según la familia de la víctima, sus empleadores sabían que el joven tenía un problema con el alcohol y no impidieron que condujera ebrio.
