El gerente general interino de los Panthers de Carolina insiste en que el equipo manejó “de la forma correcta” el tratamiento médico que recibió el quarterback Cam Newton el domingo, durante la derrota por 31-26 ante los Saints de Nueva Orleans, en un partido de postemporada.
Pero la NFL y el sindicato de jugadores de la liga anunciaron el lunes que realizarán una revisión conjunta para determinar si Carolina siguió el protocolo de conmociones cerebrales después de que Newton se llevó un duro golpe del tackle defensivo David Onyemata, a la mitad del cuarto periodo.
Si no se cumplió con dicho protocolo, el equipo sería sujeto de sanciones, incluida una multa de 150 mil dólares. Newton pasó varios segundos tendido en el terreno tras el impacto.
Mientras caminaba por un costado del campo, pareció tambalearse, poniendo una rodilla en el césped artificial, y señaló hacia su ojo derecho. Se perdió solo una jugada, regresó para encabezar la siguiente serie ofensiva y terminó el encuentro.
“Se llevó un golpe, pero cuando salió y dijo a los kinesiólogos que le habían picado un ojo, lo atendieron bajo una carpa, y se descartó una conmoción, pues no la tenía”, relató el gerente general, Marty Hurney. “Y de verdad, recibió un piquete en un ojo”.
El mes pasado, la liga y el sindicato modificaron el protocolo, luego de que Tom Savage, quarterback de los Texans de Houston, volvió al terreno pese a sufrir una conmoción que lo dejó con las manos temblorosas. Los cambios en el protocolo obligan a que todos los jugadores sean llevados a los camerinos si “muestran inestabilidad grave o sostenida para mantenerse de pie”.
