La joven nadadora australiana Stephanie Rice rompió ayer, martes, su segundo récord mundial en tres días en las pruebas nacionales de su país para los Juegos Olímpicos de Beijing.
Rice, de 19 años, añadió el récord de 200 metros combinados al de 400 metros que ganó el sábado, cuando paró el reloj a los dos minutos, 8 segundos y 92 centésimas.
Su registro redujo en ocho centésimas de segundos el récord anterior, establecido por la china Wu Yanyan en Shanghai en 1997, y que es la segunda marca de natación de larga distancia que más tiempo ha estado vigente.
"En realidad no sabía quién tenía el récord del mundo", dijo Rice a periodistas. "Sabía que era alguien de China, pero no sabía quién era, porque obviamente ocurrió hace mucho tiempo", sostuvo.
Rice, que este fin de semana batió el récord de los 400 metros combinados establecido por la estadounidense Katie Hoff, se convirtió en la primera mujer en poseer ambas marcas a la vez desde Petra Schneider, quien las consiguió en 1980 para Alemania oriental.
La joven nadadora de Queensland es la última en incorporarse al potente equipo de natación con el que Australia competirá por las preseas doradas en Beijing.
Rice entró a la escena internacional de la natación en los Juegos de la Mancomunidad de 2006 cuando ganó las pruebas de 200 y 400 metros combinados a la edad de 17 años.
La australiana finalizó tercera en ambos eventos del campeonato mundial del año pasado, pero fueron sus hazañas de los pasados tres días las que repentinamente la ubicaron como favorita para ganar el oro olímpico.
El novio de Rice, Eamon Sullivan, casi repitió su hazaña aye cuando fue el segundo más veloz en los 100 metros libres del que se tiene registro, tan solo 0.05 segundos por detrás del récord del mundo que Alain Bernard fijó este fin de semana en los campeonatos europeos de natación.
Sullivan, que el domingo perdió su récord mundial en los 50 metros libres frente a Bernard, ganó su semifinal en 47.55 segundos, dejando claras sus intenciones de imponerse al francés en Beijing.
