El béisbol profesional ya tiene a dos nuevos miembros del Salón de la Fama con el ex jugador de hierro Cal Ripken Jr. y el ex toletero Tony Gwynn que lograron de forma mayoritaria los votos que necesitaban para estar junto a los grandes de todos los tiempos.
No hubo sorpresas, se cumplieron todos los pronósticos, incluido el del castigo al toletero Mark McGwire, quien en su primera entrada en la lista de votación, se quedó lejos de conseguir los necesarios para entrar al Salón de la Fama, por culpa de las sospechas de haber consumido substancias prohibidas durante su carrera.
McGwire se quedó bastante corto en su primer intento por ingresar al Salón de la Fama al recibir apenas el 23.5% de los votos, que reflejaron el convencimiento por parte de los periodistas de que estuvo involucrado en toda la etapa negra del dopaje dentro del béisbol profesional.
Salpicado por denuncias de consumo de esteroides, el nombre de McGwire apareció en 128 de las 545 papeletas en la votación de la Asociación de Cronistas de Béisbol de Estados Unidos anunciada el martes.
El mismo rechazo que obtuvo McGwire, pero lo opuesto, es decir el apoyo para los nombres de Ripken Jr. y Gwynn fue abrumador y el primero se quedó muy cerca de conseguir de forma unánime su entrada al Salón de la Fama.
Ripken logró el apoyo de 537 de 545 periodistas (incluidos dos votos en blanco) con lo que acumuló el 98.5% de los votos, muy cerca de superar la marca que estableció Tom Seaver cuando fue elegido en 1992 con el 98.84% de los votos (425 de 430).
Por su parte, Gwynn quedó un poco atrás con 532 votos para un 97.6 del apoyo y confirmando también el gran reconocimiento que se le dio a su trayectoria impecable dentro y fuera del diamante.
Ambos también se mostraron felices por haber recibido el reconocimiento y formar ya parte de la lista de los legendarios de todos los tiempos del deporte pasatiempo nacional.
Ripken Jr. jugó 2,632 partidos consecutivos para romper la marca de todos los tiempos que estaba en poder de Lou Gehrig con 2,130 y estableció también los récords de 431 jonrones y 3,184 imparables para un campocorto durante su brillante carrera con los Orioles de Baltimore.
Ripken Jr. siempre defendió lo importante que debe ser para un profesional el cuidarse al máximo dentro y fuera del campo por la importancia que para los jóvenes tiene la imagen que ofrezcan los deportistas.
Por su parte, Gwynn dijo que el tener el reconocimiento a todo el sacrificio y esfuerzo que hicieron los profesionales durante su carrera era lo más gratificante.
"Es un sentimiento increíble en comprobar el gran valor y estima en la que te tiene la gente por todo lo que aporte como profesional", declaró Gwynn.

