Recuerdo la primera vez que me tocó entrevistar a Roberto Chen.
Tenía solo 16 años y ya se expresaba como todo un adulto.
De su voz y lenguaje corporal ya uno podía percibir que se trataba de un caso especial, de un futbolista que iba a estar ligado a múltiples eventos históricos del fútbol panameño.
Algo que sin duda también vieron los directivos del San Francisco FC cuando decidieron apostar por el talento bocatoreño cuando lo vieron a sus 14 años jugando para su provincia como volante de contención en la semifinal y final del torneo intercolegial de la Coca Cola.
Y el resto como él mismo señaló en dicha entrevista: “es historia”.
Voz de mando, trabajo, humildad y ganas de aprender son características que todos los técnicos a los que les ha tocado entrenar a Chen mencionan a menudo y que sin duda lo llevarán por el buen camino en el fútbol español.
No obstante, más que presente considero que estamos hablando de mucho futuro.
Quien quita que para la primera fecha del sábado 17 de agosto ante el Valencia lo veamos jugando de titular o entre los suplentes, sin embargo, lo mas seguro es que el club malagueño adopte un plan a fuego lento con el jugador.
Como bien dijo Gary Stempel: Málaga “compró futuro”.
Y esa palabra es lo que justamente tiene el fútbol panameño.
Aquel talentoso grupo de jugadores del Mundial Sub-17 en México 2011 poco a poco va adquiriendo más y más experiencia y sus roles cada vez se van tornando de mayor cartel con el pasar de los años.
Jugadores como Chen, Jorman Aguilar, Alexander Makelele González y Alfredo Stephens, que jugaron en ese equipo, junto al caso de Jairo Jiménez son nombres que en cinco años todos vamos a corear como ahora son los Penedo, Blas, Baloy y Matador Tejada.
Lo cierto es que por suerte podemos estar tranquilos, porque el relevo generacional ya está en movimiento gracias a la visión y trabajo de un Jorge Dely en la etapa de 14 a 17 años y la apuesta y confianza de su hermano Julio Dely en la selección mayor para concluir con una combinación perfecta entre juventud y experiencia.

