El viceprimer ministro de Rusia, respondiendo a peticiones para que las selecciones nacionales sean excluidas de todas las competiciones internacionales por dopaje, dijo ayer que el país está“entre los más limpios del mundo”.
Tras una cumbre esta semana, los líderes de 19 organizaciones antidopaje nacionales pidieron también que Rusia sea despojada del derecho a acoger grandes eventos deportivos, una medida que podría afectar al Mundial de fútbol del próximo año.
El viceprimer ministro, Vitaly Mutko, que supervisa la política deportiva del país, acusó al grupo de entrometerse en política.
“La gente que debería estar analizando orina ha empezado a presionar a quienes toman decisiones políticas”, señaló Mutko.
“El deporte ruso está entre los más limpios del mundo”. La agencia británica antidopaje es la encargada de recopilar muestras para controles en Rusia, y la cantidad de positivos registrados en el país cayó el año pasado.
Su homóloga rusa sigue suspendida tras acusaciones de corrupción. El ministro ruso de Deportes, Pavel Kolobkov, acusó a las agencias antidopaje extranjeras de intentar usurpar los poderes de los entes deportivos internacionales.
El Gobierno ruso negó con contundencia haber patrocinado el uso de sustancias prohibidas. Entre las agencias antidopaje que recomendaron la ampliación de las sanciones estuvieron las de Estados Unidos, Alemania y Japón.
